lunes, 12 de septiembre de 2011

NIÑOS HEROES


HÉROES DE LA PATRIA

Niños Héroes se le llaman a los seis cadetes mexicanos1 que murieron en la Batalla de Chapultepec los días 12 y 13 de septiembre de 1847 durante la Guerra México-Estados Unidos en la que participaron 46 cadetes. De los cadetes muertos, cinco eran cadetes estudiantes y uno, cadete recién graduado del Colegio Militar.
Nombre genérico con el que se designa a los seis cadetes del Colegio Militar que murieron heroicamente en la defensa del castillo de Chapultepec durante la invasión estadounidense de 1847. Los seis cadetes fueron Juan de la Barrera, originario de la Ciudad de México, nacido en 1828; Juan Escutia, nacido en Tepic, Nayarit, alrededor de 1830; Francisco Márquez, nacido en Guadalajara, Jalisco, en 1834; Agustín Melgar, oriundo de Chihuahua, nacido entre 1828 y 1832; Fernando Montes de Oca, originario de Azcapotzalco, y Vicente Suárez, quien nació en Puebla en 1833.
Los seis cadetes, junto con parte de la guarnición de la Academia, tuvieron en jaque durante dos días al ejército estadounidense antes de perecer en la trágica batalla.

AGUSTÍN MELGAR
Nació en Chihuahua, Chih., entre 1828 y 1832. Hijo del teniente coronel Esteban Melgar y de María de la Luz Sevilla, quedó huérfano de ambos muy niño. Solicito su ingreso al Colegio el 4 de noviembre de 1846 y fue aceptado con fianza de su hermana Merced, a cuyo cuidado había estado. 


















FERNANDO MONTES DE OCA
Nació en Azcapotzalco, DF., entre 1828 y 1832. Sus padres fueron José María Montes de Oca y Josefa Rodríguez. Huérfano de padre, pidió entrar al Colegio el 24 de Enero de 1827, “deseando servir en la gloriosa carrera de las armas... Viendo al mismo tiempo lo invadida que nuestra república y queriendo serle útil en la actual guerra con los Estados Unidos del Norte”.
Ingreso a la Compañía de Cadetes. Fue uno de los alumnos que se quedaron voluntariamente en el Colegio contrariando la recomendación del general Monterde en el sentido de que se retirarían a sus casas. Una nota puesta en su expediente dice:
“Alumno Fernando Montes de Oca. Muerto por la Patria el 13 de septiembre de 1847, al saltar por la ventana que daba al Rancho de Anzures para incorporarse al resto de alumnos que defendían la entrada del Bosque
desde el Jardín Botánico




FRANCISCO MÁRQUEZ 
Nació en Guadalajara, Jalisco, en 1834. Huérfano de padre, fue hijo de Micaela Paniagua e hijastro del capitán de caballería Francisco Ortiz. Solicitó ingresar al Colegio el 14 de Enero de 1874. Permaneció a la Compañía de Cadetes. Una nota puesta en su expediente dice: 
“En la falda del cerro que mira al este se encontró su cadáver cerca de D. Juan Escutia, ambos acribillados a balazos”, Era el más joven de todos. 
















JUAN DE LA BARRERA 
Nació en la Ciudad de México en 1828 hijo del general Ignacio María de la Barrera y de Juana Inzárruaga. Fue miembro del Ejército desde los 12 años, privilegio que se concedía únicamente a los hijos militares. Por su intachable conducta durante la asonada conocida como Plan de Regeneración Política, se le dio el grado de subteniente de la 4ª Compañía de Brigada de Artillería (1841). Sin embargo, solicitó ingresar al Colegio en 16 de septiembre de 1843 “para ser un oficial verdaderamente científico”, petición que se le aceptó 2 días después. .












JUAN ESCUTIA 
Nació en Tepic, antiguo Cantón de Jalisco, hoy Nayarit, entre 1828 y 1832. Se ignora quienes fueron sus padres. Ingreso al colegio como cadete el 8 de septiembre de 1847. En el traslado del archivo del plantel, hecho antes del asedio y toma del castillo, o en la destrucción de éste, desapareció su expediente o al menos se extravió. Parece ser que fue subteniente de artillería Su cadáver se encontró en la falda del cerro que mira al este., junto al de Francisco Márquez.












VICENTE SUÁREZ FERRER 

Nació en la ciudad de Puebla en 1833. Hijo del primer ayudante de caballería, comandante de escuadrón Miguel Suárez y de María de la Luz Ortega, presentó su solicitud de ingreso al Colegio como cadete el 21 de octubre de 1845.




















sábado, 10 de septiembre de 2011

creando con ciencia


salva tu vida


si tomas no manejes

  1. !!SI TOMAS NO MANEJES¡¡
    Los accidentes son la primera causa de muerte en los jóvenes, donde alrededor del 50 por ciento lo ocupan los automovilísticos que van ligados al consumo excesivo de alcohol y estupefacientes.
  2. En los últimos años la incidencia en accidentes automovilísticos causados por conductores ebrios, ha aumentado, en su mayoría por jóvenes. 
  3. NO DEJES QUE EL ALCOHOL TE MANEJE
    Mas de 600 accidentes mortales al mes ocurren en México a causa del abuso del alcohol.
    Murió a causa del alcohol… y ni siquiera lo probo…
  4. En total, cerca de 42.636 personas murieron en las carreteras del país el año pasado, 248 personas menos que en el 2003, lo que no deja de ser una “buena noticia”, sin embargo, la realidad es que nadie debería estar en las listas de muertes por accidentes relacionados con el exceso de alcohol y que las miles de familias que perdieron a uno de los suyos, jamás volverán a ser las mismas.
    La recomendación de las autoridades para las personas que planeen tomar alcohol es que sean responsables y designen a un conductor que se mantenga sobrio. 
  5. Los datos de NHTSA también muestran que los conductores de motocicletas tienen la incidencia más alta de choques fatales relacionados con el consumo del alcohol, para ser concisos: casi la mitad, un 44 por ciento de los 1,501 conductores de motocicletas que perdieron la vida en un accidente de tránsito durante el 2003 estaban ebrios.
  6. El riesgo de sufrir un accidente aumenta exponencialmente a medida que crece la concentración de alcohol en la sangre; es decir que con 0.5 gramos de alcohol por litro de sangre, el riesgo de accidente se duplica, con 0.8 aumenta 4 veces y con 1.6 gramos de alcohol por litro de sangre, el riesgo es 16 veces mayor.
  7. Un conductor que ha consumido alcohol tiene serias dificultades para circular en línea recta; tiende a adelantar a los otros vehículos peligrosamente, conduce a una velocidad excesiva o injustificadamente reducida y generalmente yerra en las curvas.
    El alcohol produce alteraciones psicomotoras; modifica en el sentido del equilibrio, disminuye la agudeza visual e impide hacer una valoración correcta de la distancia y lo que es peor, deja miles de huérfanos, viudas y madres inconsolables cuando se mezcla con gasolina.
  8. El mensaje es simple: “¡Si bebes y manejas, pierdes!”, como precisa la campaña del Departamento de Transporte, que pretende disminuir los altos índices de accidentalidad ocasionados por el consumo inoportuno del alcohol.